Con una  jornada de pesca por delante, me levante,
prepare los trastos, y aun de noche como manda la tradición, salí en busca de
mis compañeros. Tras los oportunos apretones de manos nos pusimos camino a
tierras palentinas, sobra decir que las conversaciones a bordo fueron de lo más
variadas: pesca, pesca a mosca, moscas de pesca, pesca de lucios,..etc, vaya,
en la línea de siempre.
Parecía que
el tiempo nos daba una tregua, y no lo pensábamos desaprovechar, el lago parecía
perfecto y el día se prometía soleado.
Comenzamos a
darle, bueno, miento, aun no teníamos nada montado cuando Jordy clava la
primera. Sería la primera y última del día con cucharilla pues pronto nos
hicieron saber que la técnica no estaba permitida en su modo sin muerte.
Asique, no hay mal que por bien no venga, bienvenido al mundo de la mosca Jordy
!!!!! 
Y nos pusimos
los tres a preparar artilugios mosqueros cuando llego nuestro compañero Jesús.
Con todo listo, nos separamos en dos, los buenos, Oscar y Jesús, y los malos, Jordy
y un servidor, dispuestos a usar todo tipo de estrambóticos señuelos con el
único fin de mantener el honor, vaya, no quedar muy por debajo de nuestros
rivales.
Nos fuimos a
la otra punta del lago, y allí mismo después de un par de lances, sería Jordy
el primero es estrenarse. El culpable un streamer negro de cabeza naranja fluor.
Estuvimos pescando un rato más, y fueron otras dos bonitas arcoíris las que
sucumbieron ante nuestros streamers.

De vuelta en
busca de nuestros compañeros nos dimos cuenta que a veces está bien separarse,
asi cada uno va probando señuelos diferentes y ve cuál de ellos funciona mejor.
Oscar y Jesús nos comentaron que los blobs rosas les habían dado varias
picadas, y también alguna se había decantado por el color negro y amarillo.
Recogimos
las cosas y nos cambiamos de zona, ahora todos juntos nos pusimos a probar
distintas moscas. Lance tras lance insistíamos, hasta que apareció la primera
captura, el honor lo fue del salamantino. La celebración lo decía todo, ya
tardaba después de varias picadas sin tocar escama. 
La
estrategia
dio sus frutos, el día estaba muy complicado, pero lance tras lance
íbamos teniendo picadas que hicieron de esos momento los más divertidos
del día. Los blobs y boobies con líneas hundidas fueron los que mejores
resultados nos dieron, las picadas eran bruscas y las arrancadas
espectaculares.
En esta
ocasión fue un boobie rosa el que le dio esta bonita arcoíris a Oscar. Pero
había para todos, cabriolas , carreras y saltos hacían por momentos que nos olvidásemos
que nuestros ríos. Seguiamos rastreando el lago con nuestros señuelos, y las capturas aunque escasas se producían.
Con
pequeños tirones y caña abajo, Oscar imprimia a los boobies esos
movimientos que los hacen tan atractivos para las arcoiris, solo quedaba
esperar, y esta vez si se producia el ataque.
Lance tras lance cambiábamos de mosca, no se mostraban nada
activas, probábamos arriba, abajo y en el medio, con diferentes colores y
modelos, pero el día estaba duro. La última antes del parón para comer fue para
un servidor, un Boobie cocktail fue el que provoco el ataque.
Después
hicimos unos pocos lances sin fortuna antes de despedirnos de esta jornada que
a pesar de la escasez de capturas nos dejo un buen sabor de boca. Entre
compañeros, conversaciones y anécdotas el día se pasa en un abrir y cerrar de
ojos, y ya de vuelta, hablábamos de nuevo de cuando y donde repetir.
Gracias en
especial a Jesús que nos hace ver un día más que “querer es poder”.

                      

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